Bienvenidos a Coachinglab

Coaching Lab es una organización profesional con el propósito de:

Investigar, experimentar, facilitar contenidos, con perspectiva sistémica, y diseñar talleres de prácticas para el aprendizaje de Self-coaching, Coaching personal, Corporativo, Mentoring y Management sistémico, mediante distintos programas básicos y superiores en la modalidad presencial, virtual y mixta.

La esencia del pensamiento sistémico radica en un cambio de enfoque: ver interrelaciones en vez de secuencias lineales de causa-efecto y procesos de cambio en vez de instantáneas.


La perspectiva sistémica es una disciplina para ver totalidades e interrelaciones sus partes. También es un conjunto de patrones y herramientas que se han destilado a lo largo del siglo pasado de las ciencias físicas y sociales, de la ingeniería y de las organizaciones.


Cada vez más se aplica a sistemas tan diversos como los empresariales, políticos, económicos, urbanos, meteorológicos, ecológicos, fisiológicos, evidentemente al aprendizaje y, por tanto, al coaching.


Consideramos que, en cualquier aprendizaje, el enfoque sistémico es hoy más necesario que nunca porque la complejidad nos abruma:

Tenemos capacidad para crear más información de la que nadie puede absorber. Se está alentando una interdependencia que es muy difícil gestionar. También es muy difícil seguir la celeridad de los cambios que estamos impulsando.
Esta escalada de complejidad no tiene precedentes en toda nuestra historia.

La complejidad puede ser de dos tipos: la dinámica y la de detalles, con muchas variedades.


En la complejidad dinámica puede que la causa y el efecto no estén próximos en el tiempo ni el espacio. En este caso las intervenciones obvias no producen los resultados esperados.


Todos nuestros contenidos están diseñados con perspectiva sistémica para comprender la complejidad dinámica.

Sus herramientas nos ayudan a identificar las estructuras subyacentes y los patrones de conducta que quedan ocultos por la actividad cotidiana y el ajetreo incesante que caracteriza a la organización en las nuevas realidades. Nos demuestran que, muchas veces, las soluciones convencionales fallan y no realizamos acciones válidas.

La complejidad de detalles vuelve incompletas todas las explicaciones racionales. Los sistemas humanos son muy complejos. No podemos comprenderlos del todo. Hay experiencias suficientes de que tenemos limitaciones cognitivas. Nuestra mente consciente sólo puede abordar un pequeño número de variables cada vez.


La complejidad de detalles se resuelve en el inconsciente. Es lo que llamamos el juego interior del coaching.


Cuando el consciente desplaza la carga de una tarea al inconsciente, este se hace cargo y se vuelve automático, natural. Esto libera la mente consciente para que se concentre en la complejidad dinámica.
El inconsciente se programa con la experiencia:
Las culturas programan el inconsciente.
Las creencias también lo hacen.
El lenguaje, la comunicación, tiene efectos muy poderosos y, a la vez, sutiles.
Pero, ¿cómo enseñamos al inconsciente a estructurar la información?
Normalmente desistimos de ello.
Sin embargo, esto cambia cuando empezamos a dominar la perspectiva sistémica.

El inconsciente se reeduca sutilmente para estructurar los datos en círculos en vez de líneas rectas. Ocurre como cuando aprendemos una lengua extranjera. La mente inconsciente aborda muchos más detalles que nuestra mente consciente. No está limitada por la cantidad de procesos de realimentación que puede examinar. Así puede integrar la complejidad dinámica y la de detalles.

El aprendizaje conceptual no es suficiente. De la misma manera que no basta para el aprendizaje de un idioma o el manejo de un ordenador.


La experimentación y el entrenamiento son esenciales para el juego interior entre el consciente y el inconsciente.